¡Tolong! ¡Tolong!

¡Queda menos de un año para la boda! ¿Oficialmente puedo ponerme nerviosa ya?

Ayer dimos un nuevo pasito y reservamos la iglesia para la ceremonia. La iglesia está muy cerca del sitio donde vamos a celebrar la fiesta para no tener que movernos mucho de un sitio al otro. Está en la cima de una colina con un jardín muy cuco, hay bastante aparcamiento y no es muy grande (se podría decir que es acogedora). No puedo contaros más porque no la he visto por dentro, he reservado la iglesia para mi boda sin verla, ¡estoy mu loca!

Nos gustaría que nos casara el cura que le hizo la comunión a David, pero es mayor y no sabemos si podrá hacerlo, así que se lo dijimos al párroco de la zona y se ofreció a hacernos de cura de emergencia, ¡así que hasta tenemos un cura de retén!

Ahora toca esperar a que nos avisen para el cursillo prematrimonial… Le prometí a David ser buena y ayudar a que sea rápido e indoloro, ya os contaré qué tal la experiencia.

PD: El título del post es el sonido de las campanas de una iglesia, no las de una vaca.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s